La escuela Stº Tomás de Aquino

La escuela Stº Tomás de Aquino

Andrés Gómez Fernández [1]

Don Juan Romera Tudela y su hijo D..Modesto fueron los fundadores del Colegio Privado “Santo Tomás de Aquino”. Estaba situado en la callé Genaro Lucas, nº 5 de la Barriada Villa Jovita. Ambos maestros tenían una sólida preparación. y, por supuesto, la idoneidad suficiente para llevar a cabo las funciones propias de la profesión. D. Juan habla sido un combatiente de la Guerra de Cuba. Después ejerció como guardamuelles. Como tenía turnos de noche, esta circunstancia le permitió realizar el trabajo de maestro, aunque uno se pregunta cómo podía llevar a cabo las dos profesiones al mismo tiempo. Su hijo D. Modesto, con buena preparación, ayudaba a su padre en la escuela, encargándose de los alumnos más pequeños. No tuvo suerte, ya que, por problemas políticos, fue encarcelado, aunque recobró la libertad después de varios años de prisión. Por otra parte, cuando todavía podía dar mucho de sí, en plena madurez, una grave enfermedad terminó con su vida. El centro escolar estaba dedicado exclusivamente a los varones, dándose la circunstancia que para poder ingresar en el mismo se tenían que guardar listas de esperas. Ello era debido, por una parte, a la buena calidad de la enseñanza que se impartía, y por otra, a la escasez de centros en la zona. Tenía el centro una buena organización. D. Modesto se encargaba de los alumnos más pequeños y D. Juan de los mayores. Para estos se utilizaban los pupitres bipersonales, que llevaban incorporados aquellos tinteros de plomo, de escasa capacidad, por lo cual continuamente habla que recurrir a la reposición de la tinta. Para loe menores existían unas largas mesas acompañadas de bancos colectivos. El colegio estaba legalizado. Posiblemente integrado en la red de centros de la ciudad. Periódicamente un inspector realizaba sus visitas protocolarias. Existía una programación muy práctica, donde, fundamentalmente, estaban presentes la Lengua Española y las Matemáticas. También tenían cabida la Geografía, la Historia, la Religión, el Dibujo, la Moral, etc. Para la Lengua ocupaba un lugar preferente la Ortografía y la Caligrafía, así como la Lectura. Para la Ortografía se apoyaban en el clásico “Miranda Podadera” y para la Caligrafía, en unas copias elaboradas por ellos en hojas de cuadernos de dar rayas. Era muy peculiar la forma que tenían pera calificar los trabajos, desde “Mal, Regular, Bien, M. Bien, Superior”. Para esta última calificación gustaban de poner una S, SS, SSS, (había trabajos que se premiaban con tres veces Superior). En las Matemáticas se preparaban a los alumnos desde las cuatro reglas con decimales hasta la proporcionalidad. regla de tres, simple y compuesta, regla de interés, repartos proporcionales?, pasando por los quebrados. También los conceptos geométricos tenían su lugar en este apartado de las Matemáticas. Las materias de estudios, se desarrollaban de la siguiente manera: Salían al pasillo la clase convocada- 4º, 5º, 6º… y uno a uno el maestro tomaba la lección.

No se podía fallar. El maestro cuidadosamente recomendaba a los alumnos que se abstuvieran de abrir los libros. No se podía dar el último repaso. La extensión de las “lecciones” no era muy larga, ya que del tema elegido se seleccionaban tres o cuatro preguntas, que de haber superada la situación, con lápiz, el maestro marcaba la fecha para la siguiente convocatoria.

Así, el maestro se limitaba sólo a tomar las lecciones. Para la sesión de dibujo artístico, el maestro disponía de unos magníficos colaboradores que reproducían en la pizarra los temas seleccionados. No faltaban las oraciones al entrar y salir; como tampoco las canciones patrióticas del momento. También el acto de subir y bajar la bandera, que de forma solemne se realizaba, Nada menos que más de cien voces entonábamos las oraciones y los himnos.

Respecto a las sanciones, que también se aplicaban, hablan que analizadas en el momento en que se vivía. Todos los maestros de la época se velan respaldados por la propia familia, que velan en los distintos tipos de aplicación, la solución para modificar la conducta de los alumnos. Todo ello suponía que en la propia casa también se aplicaban.

Por lo tanto, a mi juicio, es conveniente correr un tupido velo por los planteamientos que se hacían. A pesar de todo, no se producían los supuestos traumas que algunos decían padecer. Hoy, aquellos alumnos, en general, muestran su agradecimiento por habérseles aplicado aquellas sanciones. En el caso del colegio ‘Santo Tomás de Aquino’, la valoración de los maestros se demostraba por el reconocimiento de los padres, viendo el progreso de sus hijos. Un alumno con once o doce años había conseguido dominar todo el programa del recorrido programado.

Los alumnos, en general, estaban suficientemente preparados para realizar su ingreso en Bachillerato o iniciar cualquier tipo de trabajo que llevara consigo el domino del nivel conseguido. Hay una anécdota generalizada. Parece ser que se realizaba en todas las promociones de alumnos. D. Juan era un enamorado de los pájaros -loa canarios eran su pasión- que se encontraban enjaulados en un pequeño patio que disponía el Colegio. En el mismo se encontraban los aseos. Para hacer uso de los mismo., en las mesas de los maestros habla dos tablillas, una de mayor tamaño que la otra, según la necesidad que tenía que realizar el alumno.

La desaparición de una de ellas o de las das indicaba que estaban ocupados. Pero sucedió, que la lechuga de los pájaros desaparecía, por lo que se quedaban en ayunas. Algunos alumnos la hacían desaparecer. Más de una vez D. Juan se lanzaba a sorprender al autor del desaguisado, quedándole la duda de quienes eran los autores. En tan largos años de existencia del ‘Santo Tomás de Aquino’, solamente se vio interrumpido por la adversidad. Por un lado, el cansancio de D. Juan; por otro, la muerte prematura de D. Modesto. La esperanza de la continuidad estaba en Jaime, nieto e hijo de los dos grandes artífices de la obra, pero a pesar de que Jaime habla estudiado Magisterio, su pasión por el mar pudo más que la enseñanza… Se podrían relacionar gran número de situaciones curiosas, individuales o colectivas.

La falta de espacio me obliga a cerrar la página, con una gran satisfacción por haber contribuido a recordar a esta pareja de grandes maestros, que se entregaron con mucha ilusión a transmitir aquellos conocimientos. que los alumnos de la zona necesitaban Villa Jovita, Colonia Weil, Sardinero, Pabellones J.O.P., Barrio de las Latas, Playa Benítez?, y que hoy, desde la distancia que nos separa mostramos nuestro más sincero agradecimiento.


 

[1] publicado en el Pueblo de Ceuta el 3 de Septiembre de 2005

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