Colonia Falangista Weil

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Al comenzar la dura posguerra Española, amparado en la nueva situación política, don Ernesto Weil y su familia retomaron la notable labor empresarial que comenzaran en Ceuta en torno a 1908. Entre otros negocios, instala-ron en el muelle de la Puntilla una fábrica de hielo, y en las cercanías de Villajovita, al otro lado de la carretera Ceuta-Benzú, levantaron una fábrica de bebidas carbónicas –entre ellas elaboraban el refresco Kist y un brebaje que entusiasmaba a Pepe Anita, tenía sabor a fresas y lo llamaban fruchampan–. Más adelante, en la zona del Tarajal, elaboraron la inolvidable cerveza Africa Star, un verdadero icono para la ciudad.

El empresario y hombre de negocios, don Ernesto Weil, también se preocupó en mejorar la situación familiar y personal de sus asalariados. Para ello propició la construcción de una veintena de viviendas sociales en las cercanías de su fábrica de bebidas carbónicas, sobre la huerta de Policarpo, unas lomas cultivadas de cebada. Estas casas, que fueron ofrecidas en alquiler a los propios trabajadores a un precio simbólico, con luz y agua incluidos, fueron el germen de lo que se llamó Colonia Weil. Aunque inicialmente, en el arco de entrada al lugar, se leyera Colonia Falangista Weil, en honor a un familiar muy cercano a don Ernesto –tal vez un hermano–, muerto en sintonía con las autoridades que habían vencido en la guerra civil. Y pasados unos años, sobre 1960, el benefactor dispuso que los propios inquilinos pudieran comprar sus casas a un precio muy asequible y en cómodos plazos.

La colonia de los trabajadores del señor Weil, con una entidad bien definida, fue creciendo, y con ello las necesidades básicas de un núcleo poblacional emergente. Es decir, se hizo imprescindible una capilla para atender las necesidades espirituales de los cristianos que por allí vivían y una escuela para educar en consecuencia. Por eso el benefactor don Ernesto propició la construcción, en la placita de la colonia, de un discreto edificio que sirviera al mismo tiempo de capilla y de colegio. Y se consagró a la advocación de San Luis Gonzaga, en honor a don Luis Weil, su propio padre. Una placa en el frontal así lo indicaba.

El sacerdote don Francisco Almandoz Arburúa, capellán militar –tal vez lo fuera del Regimiento Ceuta nº 54–, fue el que atendía la escuela y la capilla de la Colonia Falangista Weil, germen de la próxima Iglesia de San Juan de Dios[2], que sería la parroquia de Villajovita y contornos.

Cap. VIIILa capillita

 

[1] Son recuerdos de Andrés Gómez Fernández, vecino de la Colonia Weil. Para más datos véase su espléndido trabajo “La escuela-capilla San Luis Gonzaga”, publicado el 15 de Octubre de 2005 en el Pueblo de Ceuta  

 

[2] San Juan de Dios –Juan Ciudad Duarte–, beatificado el día 21 de septiembre de 1630, y canonizado el 16 de octubre de 1690, fue declarado Patrón de los Enfermos y de sus Asociaciones en 1930. Es también es patrón de los Bomberos debido al heroico rescate de enfermos en el incendio del hospital Real de Granada ocurrido el 3 de julio de 1549.  

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